miércoles, 24 de abril de 2013

Poetas malditos.

Suele hablarse de poetas malditos para nombrar aquellos autores que, durante su vida, vivieron experiencias traumáticas y atravesaron diversos límites físicos y morales con conductas que, por lo general, se reflejaron en sus obras. El francés Antonin Artaud es una de las primeras personalidades que viene a la mente al pensar en este tipo de escritores. Nació el 4 de septiembre de 1896 en Marsella como Antoine Marie Joseph Artaud. Infancia complicada debido a Meningites. Esta enfermedad, sumada a una neurosífiles heredada, es señalada como la posible causa de los trastornos mentales que lo condujeron a varios hospitales psiquiátricos y estados depresivos. Escribió los libros: Trictac del cielo, El pesanervios. Teatro de la Crueldad, El teatro y su doble. En su búsqueda viajó a México para convivir con los Tarahumaras.

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Poesías Anabelle Madden

A veces

A veces me pregunto amor
por qué no puedo probar el pan,
la floresta, las playas y volar
en las gaviotas de tu ventana.

Por qué no puedo extender
los hilos de araña fabulosa
y llegar a ti.
Por qué en mis noches
abrazando la almohada
no puedo refugiarme
bajo tus alas.

A veces estallo en alegría
deseos y pasión
juego al entusiasmo, a la música
y luego decaigo envejecida
y rencorosa con la vida.


Voces y alas

Creí sentir
el encuentro con un fantasma
me estremecí
como si una telaraña invisible
rosara mi cara.

Afuera se convirtió
en un gemido
y las cortinas se alargaron
llenas de ausencia.

Cantó al unísono
en los cristales
y más allá  se revolcó
entre la hojarasca
aullando de placer.


Aforismos

Tejo
y destejo
en tus ojos
mi mirada.

...

Abro los decires del lápiz
y siembro
mi pensamiento en la nada.

...

Hablan de ideas
sin cuerpo.

Poemas y otros Anabelle Madden

Contiuación Palabra Crisálida...

Necias palabras, escurridizas, fantasmales.

Las horas de todos los tiempos reían estridentes. Sus bocas como túneles de afilados colmillos devorando la vida. Los pájaros tristeza. Canarios nostalgia. Cuervos desaciertos y palomas rutina empujan al abismo.

Noche lúgubre, vacía, ausente. Las palabras quemaban, los ojos de humo. Manos negras, dedos razón y voluntad. Pasión, amor, intensidad. Sufrimientos desnudos y sus horribles heridas. Alegrías escondidas entre el pantano destino.

Dormí en la maraña de mi selva. Colgado en lo más alto, jugoso, anhelado, incansable el fruto creativo.

Palabras prometen; las odio, las odio, las amo.

Poesías y otros Anabelle Madden

Compañeros: Leyendo la Antología Poética de José Ramón Heredia he logrado entrar en un mundo antiguo que a la vez es nuevo. Especialmente, el poema Vueltas en el Círculo de una mesa de Botillería. Todos son muy buenos. Aplaudo esta iniciativa.

Deseo compartir: Palabra Crisálida

Rasgué las vestiduras, sangró el cuerpo. Las ideas gusanos comían el entendimiento. Palabras salieron de mi vientre, no tenían forma. Las amasé con fuerza y rabia, surgió un cuerpo crisol. No las aliñé, las quería puras bailarinas de todas las edades, paisajes y lugares.

Cristales suspendidos en el rostro. Estaba ciega, el ritmo perdido. Quemadas en la hoguera las destruí. Bebí su esencia, las arrojé lejos, bailaron al sol, se desvanecieron. El viento alargó su lamento.

Algunas de ellas se posaron en la ardiente arena de suaves hondas. Sentí la sed del que no tiene, el calor de la desesperanza, el rojo impotente. Un lodo pegajoso impedía los pasos sin huellas. Música del alma callada. Me dormí bañada de sal, con los labios secos y el cuerpo arañado de búsqueda.



jueves, 18 de abril de 2013

EL DEDO NO ES LA LUNA

Shariputra fue uno de los principales discípulos del Buda. En cierta ocasión, el tío de Shariputra llamado Sanyaya, sentía gran curiosidad por conocer al Buda, ya que su sobrino, al que consideraba dotado de una gran inteligencia, se había convertido en su seguidor. Sanyaya fue y busco al Buda. Se acercó y le preguntó: Gautama, ¿cuál es tu enseñanza?, ¿cuáles son tus doctrinas? A mi en lo personal me disgustan las teorías y las doctrinas, y no me suscribo a ninguna de ellas.

El Buda sonriendo le preguntó: ¿te suscribes a tu doctrina de no creer en ninguna doctrina? ¿Crees en tu doctrina del no creer? El Buda había puesto el dedo en la llaga. Ya que Sanyaya estaba orgulloso de su creencia en la no creencia.
El Buda con gran dulzura le explicó que cuando una persona queda enganchada en su creencia en una doctrina, pierde su libertad de pensamiento. Cuando se vuelve dogmático cree que su doctrina es la única verdad y que todas las demás son herejías. De una visión estrecha siempre surgen conflictos, incluso guerras. Apegarse a las ideas es un gran impedimento para el camino espiritual, ya que cierra la puerta que conduce a la verdad.

Shariputra

"Mi enseñanza no es una doctrina ni una filosofía, ni tampoco el resultado de mis conjeturas. Lo que yo digo viene de mi propia experiencia. Yo enseño que todo es impermanente, que nada tiene una entidad separada, que todas las cosas dependen de otras para poder existir y mantenerse y que no hay una fuente única u original de la que surja todo lo demás. Yo he llegado a experimentar estas verdades directamente y tú también puedes hacerlo. Mi objetivo no es explicar el universo, sino ayudar a los demás para que tengan una experiencia directa de la realidad. Mi enseñanza es sólo un método para experimentar la realidad y no la realidad en si misma, de la misma manera que el dedo que señala la luna no es la luna. Una persona inteligente utiliza el dedo para ver la luna. Aquel que quede apegado al dedo, nunca verá la luna. Mi enseñanza es como un bote que se utiliza para cruzar el río. Sólo un tonto cargaría con el bote habiendo llegado ya a la otra orilla, a la liberación".

El dedo que apunta a la luna no es la luna





Una enseñanza budista dice:

El dedo que apunta a la luna no es la luna.

Y a Confucio se le atribuye una frase similar:

Cuando el dedo señala a la luna, el necio se queda mirando al dedo.
El dedo no es la esencia, simplemente muestra la dirección hacia donde se encuentra la esencia. Sin embargo, las palabras de los sabios a menudo son interpretadas literalmente, sin reconocer que no se puede contener en palabras lo que se desea transmitir. Lo peor es cuando el sabio comienza a creer que él es la esencia y olvida que es solamente un dedo apuntando a la luna.

Sobre este tema Alejandro Jodorowsky dice. El dedo y la luna, son de mundos diferentes, por eso no pueden unirse, es decir, el necio que mira el dedo, nunca llegará a la luna.